Respuesta corta
La mejor carta online es una página web con los platos escritos como texto, no un PDF ni una foto: se lee bien en el celular, carga rápido y Google y las IAs pueden entender qué servís. El código QR de la mesa tiene que llevar a esa página. Lo ideal es que puedas cambiar los precios vos mismo y que la carta muestre la fecha de la última actualización.
- Texto, no imagen: así la leen el celular, Google y las IAs.
- Un solo QR que siempre lleve a la misma dirección, aunque cambies la carta.
- Precios que puedas actualizar vos, con la fecha visible.
¿PDF, foto o página web?
Es la primera decisión y la más importante. Las tres opciones se ven parecidas desde afuera, pero funcionan muy distinto:
| Foto de la carta | Página web | ||
|---|---|---|---|
| Se lee en el celular | Mal: hay que hacer zoom | Regular: depende del diseño | Bien, si está pensada para el teléfono |
| Velocidad de carga | Lenta si la foto es pesada | Lenta si el PDF es pesado | Rápida |
| Google y las IAs la entienden | Casi nada | En parte | Sí: los platos son texto |
| Actualizar precios | Sacar otra foto | Rehacer el archivo | Editar un texto o una planilla |
| Accesibilidad | Mala | Variable | Buena: se puede ampliar el texto y usar lectores de pantalla |
El PDF no es un pecado, pero es una solución de transición. Si hoy tenés un PDF, el primer paso es que al menos sea liviano y que el QR no apunte directo al archivo, sino a una página tuya que lo contenga. Así podés cambiarlo después sin reimprimir nada.
¿Cómo tiene que ser el código QR?
- Que apunte a una dirección tuya, como tunegocio.com.ar/carta, y no a un archivo en un servicio externo que puede vencer.
- Que sea siempre el mismo. Si la carta cambia, cambia la página; el QR impreso queda igual.
- Grande y con contraste, impreso en un soporte que no se moje ni se doble.
- Con una línea de texto al lado ("Escaneá para ver la carta") y la dirección escrita, para quien no quiere usar la cámara.
- Sin generadores "gratis" que redirigen a través de sus servidores: si dejan de funcionar o cobran después, te quedás con cien QR inútiles.
Y conviene tener cartas impresas para quien las pida. El QR es una comodidad, no una obligación para el cliente.
¿Cómo mantengo los precios al día?
Es el problema número uno de cualquier carta online en Argentina. Las opciones, de más simple a más completa:
| Opción | Cómo funciona | Para quién |
|---|---|---|
| Editar la página vos | La web tiene un panel o un editor simple donde cambiás el precio | Cartas cortas que cambian poco |
| Carta conectada a una planilla | Los precios viven en una planilla de Google; la web los lee de ahí | Cartas largas o que cambian seguido |
| Carta conectada al sistema de gestión | La web toma los precios del sistema del salón | Restaurantes que ya usan un sistema con esa integración |
Sea cual sea la opción, mostrá la fecha de la última actualización. Evita discusiones en la mesa y le dice a Google y a las IAs que la información está viva. Lo hicimos así, por ejemplo, en la carta de la parrilla de Lo de Elvira, la casa de campo de Marcos Paz: los precios se publican con la fecha.
¿Cómo hago que Google y las IAs lean mi carta?
- Platos como texto, con nombre, descripción corta y precio. Nada de texto dentro de imágenes.
- Secciones claras: entradas, principales, postres, bebidas, opciones sin TACC o vegetarianas si las tenés.
- Un título de página que diga qué sos y dónde: "Carta de [tu restaurante], parrilla en [barrio]".
- Datos estructurados de restaurante y de menú, para que los buscadores entiendan sin dudas qué es cada cosa.
- El link a la carta en tu Perfil de Empresa en Google, en el campo del menú, para que aparezca en Maps.
- Los mismos precios en la web, en Google y en las redes.
Cuando alguien le pregunta a una IA "dónde comer cordero en tal zona" o "restaurante con opciones sin gluten cerca", la respuesta se arma con lo que la IA puede leer. Si tus platos están escritos, tenés chances de aparecer. Si están en una foto, no. Lo explicamos más en cómo aparecer en ChatGPT.
¿Qué más conviene sumar a la carta?
- Fotos de los platos principales, no de todos: con las cinco o seis estrellas de la casa alcanza.
- Información para quien tiene restricciones: qué platos son sin TACC, vegetarianos o sin lácteos, si los tenés.
- Botón de reserva o de pedido visible desde la carta, para quien la mira desde su casa.
- Idioma: si recibís turistas, la carta en inglés es un servicio y también una forma de aparecer en sus búsquedas.
- Promociones con fecha de vencimiento, para que no queden colgadas meses.
Checklist de una carta online que funciona
- Abre en menos de tres segundos con datos móviles.
- Se lee sin hacer zoom.
- Los platos y precios son texto, no imagen.
- Muestra la fecha de la última actualización.
- El QR lleva a una dirección de tu dominio.
- Tiene un botón para reservar o pedir.
- Está enlazada desde tu Perfil de Empresa en Google y desde Instagram.
¿La carta online reemplaza a las apps de delivery?
No necesariamente. Son cosas distintas: la carta online es tu información, en tu web, para quien está en el salón o decidiendo adónde ir. Las apps de delivery son un canal de venta con su propia carta y sus comisiones. Lo que sí conviene es que tu carta web tenga un botón para pedir directo por WhatsApp a quien ya te conoce.
¿Qué errores vemos seguido?
Los más comunes: QR que llevan a un archivo en una carpeta compartida que alguien borró; cartas con platos que ya no salen; precios distintos en la web, en la app de delivery y en el salón; fotos oscuras sacadas de noche; y cartas en un solo bloque larguísimo, sin secciones, que obligan a scrollear un minuto para llegar a los postres. Todos se arreglan con orden más que con diseño.
¿Cuánto cuesta?
Una carta online dentro de la web del restaurante entra en nuestros planes Starter ($450.000 - $600.000) o Full ($750.000 - $950.000), en pago único, según cuántas secciones necesites. Si querés que los precios se lean de una planilla o de tu sistema, se cotiza como Enterprise. Mirá ejemplos en ejemplos de páginas web de restaurantes y todo lo que tiene que tener la web en página web para restaurantes.
