Respuesta corta
La mayoría de los negocios necesita las dos cosas, con roles distintos. Instagram sirve para que te conozcan y para mostrar el día a día; la página web es tu lugar propio, donde aparecés cuando buscan en Google o le preguntan a una IA, y donde el cliente encuentra todo ordenado. En Instagram el algoritmo decide quién te ve; en tu web, no.
- Instagram es un canal alquilado: las reglas las pone otro.
- Google y las IAs no muestran tu feed cuando buscan lo que vendés.
- La web ordena la información; Instagram lleva gente hacia ella.
¿Por qué Instagram no alcanza?
Instagram es una gran vidriera. El problema es que la vidriera no es tuya: la alquilás, y el dueño cambia las reglas cuando quiere. Un día tus publicaciones llegan a mil personas, al otro a cien, y no hay mucho que puedas hacer más que pagar por alcance. Si mañana te bloquean la cuenta o te la roban, tu negocio desaparece de internet de un día para el otro.
El feed no es un catálogo
Cuando un cliente nuevo entra a tu perfil, ve lo último que publicaste. No ve tus servicios ordenados, ni tus precios, ni tu ubicación, ni por qué elegirte. Tiene que scrollear, adivinar y, en el mejor de los casos, escribirte para preguntar lo que debería estar a la vista. Cada "¿me pasás info?" es una venta que se enfría.
Google no busca en Instagram
Alguien te recomienda por tu nombre. Esa persona abre Google y escribe "parrilla en Salta" o "tatuajes en Palermo". Si no tenés sitio, en ese resultado no existís: aparece la competencia, que sí lo tiene. Y cada vez más gente ni siquiera abre Google: le pregunta a ChatGPT o a Gemini. Esas respuestas se arman leyendo páginas web, y un perfil de Instagram aporta poco a esa lectura.
Un sitio propio es el único lugar online donde las reglas las ponés vos.
¿Qué hace bien cada uno?
| Página web | ||
|---|---|---|
| Para qué sirve | Que te conozcan, mostrar el día a día, generar confianza con contenido | Que te encuentren, informar todo ordenado y convertir la visita en consulta |
| Quién decide quién te ve | El algoritmo | Vos, Google y las IAs, según lo útil que sea tu contenido |
| Aparece en Google | Poco, y casi nunca para lo que vendés | Sí, si está bien hecha |
| Información ordenada | No: se ve lo último | Sí: servicios, precios, preguntas, contacto |
| Es tuyo | No: es una cuenta en una plataforma | Sí: dominio y contenido a tu nombre |
| Costo | Gratis, más lo que inviertas en anuncios | Un pago por el diseño, más dominio y hosting por año |
¿Qué cambia cuando tenés sitio?
- Te encuentran cuando buscan lo que vendés, no solo cuando te siguen.
- El cliente llega a la conversación sabiendo qué querés venderle y cuánto sale.
- Tu marca se ve del tamaño que realmente tiene.
- Tus anuncios tienen un lugar adonde llevar a la gente, con la información completa.
- Instagram pasa a ser lo que debería ser: un canal que lleva gente a tu sitio.
¿Cómo se usan los dos juntos?
- El link de la web en la biografía de Instagram, no solo el de WhatsApp.
- Historias destacadas que lleven a la web: precios, envíos, preguntas frecuentes.
- Lo que preguntan por mensaje directo, respondido en la web, y una respuesta guardada que mande el link.
- Los mismos datos en los dos lados: nombre, horario, dirección, teléfono.
- Lo mejor de Instagram en la web: los trabajos que más gustaron, como galería o casos.
¿Qué pasa con los mensajes de "precio"?
Es el síntoma más claro de un negocio que vive solo en Instagram: la mayoría de los mensajes directos son "precio", "info" o "¿hacen envíos?". Cada uno lleva tiempo, y muchos no terminan en venta porque la respuesta llega tarde. Con una web que tenga precios o rangos, envíos, medios de pago y preguntas frecuentes, esos mensajes se responden con un link, y los que escriben ya saben lo básico. Las consultas que llegan son menos, pero mejores.
¿Qué tiene que tener la primera web de un negocio que viene de Instagram?
- Qué vendés, en una frase, con tus mejores fotos.
- Productos o servicios ordenados, con precio o rango.
- Envíos, medios de pago y cambios, si vendés productos.
- Dónde estás y tus horarios, si tenés local.
- Un botón de WhatsApp siempre visible.
- El link a tu Instagram, para quien quiera ver el día a día.
¿Y si no tengo presupuesto para una web?
No hace falta un sitio enorme. Una página bien hecha, con lo esencial y un botón claro para escribirte, ya cambia la forma en que te perciben. En MyLeads, una landing de una sola página cuesta $400.000 - $600.000 y un primer sitio de hasta cinco páginas (plan Starter), desde $1.100.000, en pago único, con 50% de seña y 50% al publicar. A eso se suman el dominio y el hosting por año, que explicamos en cuánto cuesta mantener una página web. En precios de páginas web están los cuatro planes comparados.
¿Cuánto tarda en estar lista una primera web?
Con el material ordenado (textos base, fotos, logo y precios), una landing tiene un plazo estimado de una semana y un primer sitio, algunas semanas más, según la cantidad de páginas y las rondas de ajustes. En MyLeads, antes de pagar nada, te mandamos una propuesta visual en 3 a 5 días para que veas cómo quedaría. El proceso completo está en cómo trabajamos.
¿Cuándo alcanza solo con Instagram?
Hay casos en los que se puede esperar: si recién estás probando una idea, si vendés solo a tus seguidores y no te interesa que te encuentren desconocidos, o si tu producto se vende entero por impulso visual. Pero apenas querés que te encuentren clientes que todavía no te siguen (por Google, por una IA o por una recomendación), la web deja de ser opcional. Si estás en ese punto, mirá cómo hacemos tu primer sitio web y qué tiene que tener, en qué tiene que tener la página web de una empresa.
